Granada experimenta un crecimiento moderado en el mercado inmobiliario, con precios alrededor de 1.700 €/m². Barrios como Realejo y Zaidín destacan por su revalorización. Conoce las tendencias actuales y oportunidades para comprar o vender propiedades en la ciudad.
Cada vez más compradores en Granada se plantean adquirir vivienda a título personal o mediante una sociedad. La decisión puede marcar una gran diferencia fiscal. El error más común es elegir sin analizar las consecuencias en impuestos, inspecciones y riesgos legales.
Comprar una segunda residencia en Granada, la costa o la sierra suena a plan perfecto. Sin embargo, Hacienda tiene reglas distintas a las de la vivienda habitual. Entre impuestos, IBI y la imputación de rentas, muchos compradores descubren que la “casa de descanso” no es tan barata.
Al vender tu vivienda habitual en Granada puedes librarte de pagar impuestos si reinviertes en otra. El problema surge cuando no se cumplen los requisitos al detalle. Un error en plazos o en la forma de reinversión puede convertir una ventaja fiscal en una deuda con Hacienda.
¿Te imaginas vivir en tu propia casa, con intimidad, pero rodeado de personas afines y espacios compartidos que cuidan la convivencia y el bienestar? El cohousing ya es una realidad en España y empieza a despertar interés también en Granada.
Imagina vivir en una casa luminosa, sin barreras, rodeado de personas afines con las que compartes café por la mañana, charlas al atardecer y un huerto común. Donde cada uno tiene su intimidad, pero nunca se siente solo. Donde la vejez no es una carga, sino una etapa con propósito. No es utopía.
La calidad de una vivienda no depende solo de lo que hay dentro, sino también de lo que la rodea. Para muchas personas mayores de 50, vivir bien significa vivir con acceso, seguridad y servicios cerca.
Muchísimas personas mayores de 50 no conocen sus derechos en materia de vivienda ni las ayudas a las que podrían optar. Este artículo te resume lo esencial y te invita a resolver tus dudas conmigo si lo necesitas.
Vivir tranquilo en la jubilación no debería depender solo de la pensión. Si tienes una vivienda en propiedad, existen formas de aprovechar su valor sin tener que venderla ni marcharte.